BELLEZA PURA
Los cactus y las plantas suculentas son distintos de las demás plantas porque en su gran mayoría almacenan agua y sobreviven durante largos periodos de tiempo en condiciones extremadamente secas. Cultivar estas plantas en macetas requiere que las trasplantes cuando su crecimiento es mayor al recipiente en el que se encuentran. Necesitan un suelo bien drenado que no retenga agua en ningún momento. Una buena mezcla de suelo para el cactus y las plantas suculentas contiene partes iguales de abono, arena para horticultura y gravilla
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DEL JARDÍN DE MI VECINA
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Los cactus o cactáceas son plantas de una familia de vegetales suculentos que generalmente poseen espinas, aunque existen algunas variedad que carecen de ellas. Se encuentran exclusivamente en América, excepto una variedad llamada RHIPSALIS BACCFERA, que puede encontrarse en algunas zonas de África.
¿ QUE SON LOS CACTUS?
Los cactus pertenecen a la familia de las cactáceas, que a su vez forman parte del grupo de las plantas suculentas. Su origen se sitúa en el continente americano, desde donde se extendieron a otras tierras. Además de sus características púas, la principal particularidad de esta especie vegetal es que su raíz, hojas y tallos tienen tal grosor, que pueden almacenar gran cantidad de agua, algo que no ocurre con ningún otro tipo de plantas.
Las espinas brindan humedad
En su lucha contra las altas temperaturas, las espinas también brindan humedad. Sobre ellas se condensa el rocío. Esa agua y la de la lluvia –que cuando cae en lugares muy secos lo suele hacer de manera torrencial– resbala por la gruesa capa de cera llamada cutícula que las aísla del calor exterior hasta llegar la zona de las raíces. “La superficie resbaladiza y cerosa de los cactus también sirve para evitar el efecto lupa que pueda ocasionar la gota en lugares con mucho sol directo. Las heridas en los cactus son fatales, su interior es un lugar confortable para las bacterias”, precisa.
No todos los cactus tienen espinas. Algunos tienen el tronco desnudo, expuesto sin más, y otros que conservan sus hojas, como lo del género pereskia, que viven en lugares no tan áridos. Otros tienen una especie de pelos o lana, llamados cefalios, que se hinchan cuando absorben la humedad ambiental. Están orientados hacia el lugar de donde viene el viento húmedo.